La Chinche

En este blog se publicarán, con posterioridad a la publicación de la edición en papel, los contenidos de la columna que con el mismo nombre de La Chinche, aparecen quincenalmente en el periódico CARRIÓN.
Conocido vulgarmente como "chinche de las camas", y cuyo nombre científico es Cimex lectularius, la chinche es un insecto picador que se alimenta con la sangre de animales homeotermos (de sangre caliente). Su picadura no puede ser sentida inmediatamente por sus víctimas gracias a los anestésico y anticoagulantes que su saliva contiene. Solo horas después de la picadura comienzan a sentirse sus efectos.
Como la chinche, pretendemos picar sin que se sienta, en la política castellana y leonesa, palentina y española.

miércoles, 21 de octubre de 2015

¡Viva la pepa!


              Esta es la expresión con la que desde el 19 de marzo de 1812 (festividad de San José) proclamaban los liberales españoles su adhesión a la Constitución de Cádiz (proclamada ese día, y conocida popularmente como la Pepa). Con el tiempo, los conservadores comenzaron a utilizar esta misma expresión para descalificar y minusvalorar cualquier reclamación o petición que les parecía excesiva o injustificada.
              Estamos en plena campaña de elecciones municipales y autonómicas, y a esta Chinche ganas le entran de recuperar ese grito, ante la profusión de promesas y compromisos que los distintos partidos políticos que concurren a las mismas, hacen a los ciudadanos un día sí y otro también.
              Dirigentes que llevan décadas gobernando en sus respectivas instituciones, prometen ahora lo que no fueron capaces de hacer en todos esos años de gobierno y en muchos casos, justamente lo contrario de lo que han estado haciendo durante los mismos.
              Quien recortó durante años en sanidad o educación, nos anuncia ahora inversiones millonarias en esos servicios básicos; los que recortaron los sueldos de funcionarios y empleados públicos, ahora les prometen el “oro y el moro”.
              Algunos que han mirado para otro lado, o simplemente no han mirado, mientras se producían corruptelas y prevaricaciones a su alrededor, ahora juran y perjuran que van a cortar por lo sano y van a terminar con esas prácticas ilegales.
              Los partidos que aún no han tenido responsabilidades de gobierno, lo tienen más fácil. Sus promesas no pueden ser contrastadas con la realidad, y los ciudadanos tendrán que hacer un ejercicio de fe para creer y esperar que las cumplan, si es que llegan a tener poder para ello.
              En Palencia no somos una excepción. Acabamos de empezar y ya se han prometido nuevos parques, aparcamientos, hospitales, lanzaderas de empleo,… y no tardaremos en volver con el soterramiento del ferrocarril.
              ¿De verdad están convencidos los partidos políticos que los ciudadanos se lo creen? Esta Chinche lo duda. Así que, ante tantas promesas ¡Viva la pepa!


Cimex lectularius

Lo legal, lo ético y lo estético


              Ante los distintos casos de corrupción en el ámbito de lo público que están padeciendo los sufridos y estoicos habitantes de este país, esta Chinche ha creído conveniente consultar lo que estas tres palabras significan, para intentar aclararse un poco sobre lo que está sucediendo.
              Según el Diccionario de la RAE, se entiende por legal lo que está prescrito por ley o es conforme a ella; por ético, aquello que es recto, conforme a la moral; y por estético, lo perteneciente o relativo a la percepción o apreciación de la belleza.
              Un número ya demasiado elevado de cargos públicos y políticos de este país, supuestamente democrático y moderno, ha sido pillado cometiendo delitos, es decir, haciendo cosas que no se ajustan a la legalidad. En estos supuestos la Justicia o ha actuado o debe actuar, como es lógico y esperan todos los ciudadanos normales. Y los susodichos responsables, cumplir la condena, resarcir lo estafado o robado y, evidentemente, desaparecer de la vida pública.
              Hay también otros muchos casos en los que no está demostrado que algunos de los políticos investigados se hayan situado fuera de la ley, pero que sí está demostrado que bajo su mandato, algunos de los cargos de los que ellos eran responsables directos, también han cometido ilegalidades. En estos casos, nos salimos del terreno de lo “legal”, pero nos adentramos en el terreno de lo “estético”, al menos desde una perspectiva política. Dado que la Justicia no podrá exigirlos responsabilidades, ellos tendrían que asumirlas por estética.
              En estos últimas fechas, y afectando muy de cerca a los habitantes de esta comunidad, están apareciendo otros casos en los que la falta de legalidad no está tan clara, pero que entran de lleno en el terreno de lo “ético”. Parece que no es ilegal que, personas que desempeñan cargos de representación política como parlamentarios, ejerzan a la vez supuestas labores de asesoramiento a empresas que obtienen sustanciosas concesiones de las administraciones públicas. No será ilegal, pero esta Chinche piensa que no es ético.
              Así que, por lo legal, por lo ético o por lo estético, un montón de cargos públicos deberían desaparecer de escena.

Cimex lectularius

Las listas


Andan los partidos políticos liados con la configuración de sus candidaturas para las elecciones municipales y autonómicas del próximo mes de mayo, y uno de los principales quebraderos de cabeza de los jefes de filas de los mismos es evitar la presencia en esas listas de cualquier candidato, o candidata, que tenga algo que ver con los innumerables casos de corrupción que asolan el panorama político de este sufrido país.
Y en ese trajín se dan de morros con un problema altamente peliagudo: ¿cuándo cosideramos que un posible candidato debe ser excluido de las listas?
Tal y como cantaría la Parrala, unos dicen que al ser imputado; otros que en el momento que se habra juicio oral; y los más permisivos, que hasta que no haya sido condenado, por aquello de la presunción de inocencia, que nuestra Constitución garantiza.
El asunto es complejo, y esta humilde Chinche no tiene muy claro dónde hay que poner la línea roja para la exclusión. Pero tiene muy claro que alguna habría que fijar, y que debiera estar fijada por ley, no dejándolo al libre criterio de cada partido u organización, pues de todos es conocida la benevolencia con la que los mismos juzgan a los suyos, y la severidad que utilizan para los de los otros.
Cuestión distinta es el caso de aquellos que, no siendo responsables penales, lo pueden ser desde el punto de vista político. Un responsable político que haya tenido bajo su dirección a personas que hayan cometido algún tipo de delito relacionado con el desempeño de cargo público, debe responder políticamente. Y en política las responsabilidades se saldan dimitiendo, y/o no volviendo a ser incluido en ninguna candidatura.
Si estas personas estuvieran en la cosa pública por unos ideales y para luchar por el bien de los ciudadanos, tal y como no dejan de pregonar a los cuatro vientos, se marcharían a su casita, volverían a sus respectivas profesiones -si es que la tienen- y harían un inmenso servicio a sus partidos y, lo que es más importante, a la democracia.

Las actitudes de resistencia numantina a abandonar cargos y prebendas, están desprestigiando la política, una de las más bellas acciones a las que se pueden dedicar los hombres y las mujeres.

Primera estación


              Recordando un lenguaje propio de esta época cuaresmal que estamos viviendo, podríamos decir que se ha cumplido  la “primera estación” de este viacrucis electoral que los españoles van a vivir a lo largo de este año 2015.
              Y esta estación se la podría nombrar de muchas maneras, en función de a qué fuerza política de las que concurrían a estos comicios le dejemos hacerlo.
              Si preguntamos a los socialistas, también tendrá distinto nombre dependiendo de quién sea el encargado de contestar. Si lo hacen los dirigentes federales desde Madrid, se llamaría “el PSOE resiste”, y si los que contestan son los y las dirigentes andaluces, se llamaría “el PSOE triunfa”.
              Si los encargados de poner nombre a la estación de penitencia, nunca mejor dicho en su caso, son los populares, la cuestión es más sencilla. Los dirigentes nacionales de Madrid, han desaparecido del escenario andaluz más rápido de lo que llegaron, y han dejado a su candidato más solo que Jesucristo antes de que le ayudara el Cirineo. El nombre que mejor le iría en su caso sería “segunda caída”.
              Los recién incorporados a la pelea política andaluza como Podemos y Ciudadanos, más que viacrucis, deberían hablar de “resurrección y gloria”, pues han pasado de la nada, a una presencia que va a ser fundamental en la política de esa autonomía. En esta línea, bien podrían llamar a su particular estación “y resucitó al primar día”.
              Y para viacrucis y de los de verdad, el que han sufrido Izquierda Unida y UPyD. Los primeros, a pesar de haber sacado a pasear a su “santo” más antiguo, bien podrían nombrar su estación “clavados en la cruz”. Y los pupilos andaluces de doña Rosa, por mucho que la lideresa se empeñe, su estación es claramente “en el sepulcro”.
              Una vez terminada la estación de penitencia, la hermana mayor de la cofradía, doña Susana, va a tener que hacer uso de todos sus dotes de mando y capacidad de diálogo para organizar semejante procesión, en la que nadie es lo suficientemente fuerte para sacar en solitario sus pasos.
              Y el resto de españolitos, a prepararnos y esperar las dos siguientes estaciones: las municipales y autonómicas del próximo mes de mayo.
Como decía mi tío Zósimo, ¡qué Dios nos coja confesados!

Cimex lectularius

lunes, 16 de marzo de 2015

¿Renovación?

           A medida que se aproxima la primera de las citas electorales de este año, en Castilla y León las municipales y autonómicas, se van dando a conocer los nombres de los aspirantes, y “aspirantas”, a ocupar uno de los múltiples sillones que están en juego para los próximos cuatro años. Y una de las palabras que más se escucha a la hora de definir la composición de las distintas listas electorales es “renovación”.
              Según el Diccionario de la RAE, renovación significa acción y efecto de renovar; y renovar, en dos de sus siete acepciones, significa: Hacer como de nuevo algo, o volverlo a su primer estado; Sustituir una cosa vieja, o que ya ha servido, por otra nueva de la misma clase.
¿Hay algo de esto en los nombres que se van conociendo en Palencia? Vayamos por partes. El PSOE, el más madrugador en la elaboración de sus listas, propone para la alcaldía de la capital a una joven promesa de la política que lleva desde el año 1999 siendo concejal y senadora sucesivamente, y que nada ha dicho de renunciar a este último cargo. Y en la candidatura que encabeza forman, en perfecto orden de revista, algunos y algunas que llevan como mínimo ochos años desempeñando cargos en el ayuntamiento y en algunos casos, en la diputación.
Esta misma formación política, “renueva” totalmente la candidatura a las cortes de Castilla y León, colocando en los dos primeros puestos a dos “novatos” que llevan al menos otro ocho años siendo concejal y alcaldesa, además de diputados provinciales.
El PP, que va bastante más retrasado, también ha renovado, esta vez obligados de forma trágicamente inesperada, la candidatura a la presidencia de la diputación, colocando en dicho puesto a una persona que ha sido procuradora y es actualmente senadora.
Y en IU se han renovado tanto, que han desaparecido, aunque puede que el que fuera su candidato, repita de nuevo en el puesto.
Esta Chinche, acostumbrada a la especialización que observa en el mundo animal, está cada día más asombrada con la  capacidad del Homo sapiens para adaptarse, y valer lo mismo para un roto que para un descosido.
Así que, ¿renovación, o cambio de cromos?

                            Cimex lectularius
Publicado en CARRIÓN el 16.03.2015

¡Qué viene el Ave!

           Lleva esta Chinche algún tiempo escuchando a los palentinos esta esperanzada expresión, que, como he sabido ahora, no se refiere a  la llegada inminente de ningún ave migratorio a nuestros humedales o estepas, si no a la llegada del tren de alta velocidad a nuestra capital.
              Y hay, como casi siempre, opiniones para todos los gustos. Los dirigentes políticos de las administraciones, tanto de la local como la provincial y la autonómica, casualmente todos del Partido Popular, están “encantados de conocerse”, augurando que la llegada a Palencia de esta maravilla de las comunicaciones terrestres, va a significar el fin de todos nuestros males, y la recuperación definitiva del atraso que históricamente han padecido estas tierras de pan llevar.
              Los políticos de la oposición, del PSOE e IU, no están tan convencidos de que la llegada del AVE sea tan beneficiosa, además de que, según ellos, las obras que se están efectuando en la estación del ferrocarril y en el tendido de las vías, entierran definitivamente, valga la redundancia, la solución del soterramiento de las mismas. A esta oposición se unen también algunos vecinos del barrio de la Carcavilla, afectados por el paso elevado que sustituirá al que actualmente cruza a nivel las vías en los Tras Pasos.
              Existen otras dos posturas que no se escuchan con tanta fuerza, pero que a esta Chinche le parecen también muy dignas de tenerse en cuenta. ¿Ha pensado alguien en aprovechar las obras para adecentar y dar un tratamiento  más acorde con el entorno urbano, a los terrenos que rodean el actual trazado de las vías?
              Y por último, pero no en importancia, ¿alguien piensa en los pueblos de nuestra provincia que se van a quedar sin el servicio ferroviario con la llegada de este prodigio de la alta velocidad? La llegada del AVE va a situar a la capital palentina a poco más de una hora de Madrid, pero va a dejar a muchos palentinos del mundo rural a mil horas de su capital de provincia.
              En fin, esperemos que tanta modernidad para algunos, no suponga un salto al pasado para otros.
              Cimex lectularius

Publicado en CARRIÓN. 02.03.2015

miércoles, 18 de febrero de 2015

Había una vez un circo

Así se titulaba una canción infantil de los años 70 del siglo pasado, que se hizo muy popular en la única televisión que en aquellos años “disfrutaban” los ciudadanos de este sufrido país, y que ahora, en pleno siglo XXI, se podría aplicar sin temor a errar en exceso a la situación política en general, y a algunos partido en particular.
Vayamos por partes. En el PP, y debido a su forma de funcionamiento, más digital que democrático, el espectáculo circense se circunscribe a sus métodos de financiación, sus empleados con finiquitos aplazados y sus repentinas pérdidas de memoria: “yo no sé nada, yo no fui”. Ya que en cuanto a la elección de los distintos candidatos, todos a la espera de a quién señale “el dedo de dios”.
Lo de IU, más que a un circo se parece a un negocio en liquidación. Unos se van, a otros lo echan, los de más allá se disuelven en Ganemos, y el resto se queda sin referentes ni estrategias.
UPyD, o con más propiedad el “Pink Party”, en plena hemorragia de votos al haber cometido el tremendo error estratégico de no llegar a un acuerdo con Ciudadanos, debido precisamente al vedetismo de su principal dirigente. A este último, en cambio, día a día las encuestas le van dando mayores cuotas de aceptación del electorado.
El partido revelación de los últimos tiempos, Podemos, comienza a presentar algunos síntomas preocupantes. Su discurso ético y de regeneración política, que incluye un rechazo total y absoluto a las formas de actuar de los partidos clásicos, está dejando ver algunas grietas, pues ante los primaros problemas que les han surgido, sus formas de respuesta y actuación se diferencian más bien poco, por no decir nada, de las del resto.
¿Y el PSOE? ¡Ay el PSOE! Estos sí que tienen montado un buen circo. Eligen a su líder en unas primarias, que todos suponían iban significar el inicio de una  nueva forma de hacer política, y a los cuatro días ya están poniendo en cuestión ese liderazgo. Un día manifiestan que “jamás pactaremos con el PP”, y al día siguiente firman un pacto antiterrorista vergonzante que, para mayor escarnio, dicen que van a modificar en cuanto gobiernen porque no están de acuerdo en algunos puntos esenciales, como el de la cadena perpetua. Y para ir rematando la faena circense, al menos de momento, disuelven la ejecutiva del PSOE madrileño y dejan a dicha federación sin candidato a la Comunidad. Vamos, que como se suele decir, estos ponen un circo y les crecen los enanos.
Pero en fin, la función circense sigue, y dura nada más y nada  menos que hasta diciembre.
Cimex lectularius
Publicado en CARRIÓN. 16.02.2015