La Chinche

En este blog se publicarán, con posterioridad a la publicación de la edición en papel, los contenidos de la columna que con el mismo nombre de La Chinche, aparecen quincenalmente en el periódico CARRIÓN.
Conocido vulgarmente como "chinche de las camas", y cuyo nombre científico es Cimex lectularius, la chinche es un insecto picador que se alimenta con la sangre de animales homeotermos (de sangre caliente). Su picadura no puede ser sentida inmediatamente por sus víctimas gracias a los anestésico y anticoagulantes que su saliva contiene. Solo horas después de la picadura comienzan a sentirse sus efectos.
Como la chinche, pretendemos picar sin que se sienta, en la política castellana y leonesa, palentina y española.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Las cifras del paro

Fátima Bañez
¡Aleluya! ¡Tenemos 31 parados menos en España! ¿Y en Palencia? Aleluya también, tenemos 145 parados menos que el mes pasado.
Oye uno estos datos de la boca de la Ministra de Trabajo, y se lanza a echar cuentas. Si en España tenemos 4.698.783 parados, y los reducimos a este ritmo, que según los voceros del gobierno es uno de los mejores de la historia, tardaremos ¡151.573 meses! (12.631 años) en terminar con la peor lacra social que puede asolar a un país. Pero en Palencia estaremos un poco mejor. Con 14.737 parados el mes de agosto, y al ritmo de 145 menos al mes, tardaremos “solamente” 8 años y 4 meses en alcanzar el pleno empleo.
Y con estos datos “tan positivos” el gobierno y sus voceros de la prensa han entrado en una orgía de optimismo. ¡La crisis está tocando a su fin! Y mientras tanto, los sufridos ciudadanos de este país que, a pesar de todo, lo último que perdemos es el humor, haciendo chistes sobre los datos de marras.
Pero es que, para mayor burla y escarnio, los datos nos los venden incompletos. La realidad es que en España hay 73.149 parados más que en agosto de 2012, y en Palencia, 752 parados más que en las mismas fechas del año pasado.
Y para rematar la faena, el ministro De Guindos primero, y a continuación los consejeros y consejeras de economía de las respectivas comunidades autónomas del PP, nos han comenzado a vender que “la economía entra en una clara mejoría”.
La señora “economía” puede que vaya mejor, pero los ciudadanos vamos cada día peor.
Por favor, ¡no nos vendan más motos!
 Cimex lectularius
Publicado en CARRIÓN.13.09.2013

sábado, 7 de septiembre de 2013

¡Al trullo!

El ex tesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, ingresó hace unos días en la cárcel de Soto del Real por el orden del juez, que ha establecido una fianza de más de cuarenta millones de euros. Esta Chinche, al igual que la inmensa mayoría de los Homo sapiens que habitan este sufrido país en el que se está convirtiendo España, dio un suspiro de alivio y recuperó un poquito de fe en nuestro sistema judicial. Para el común de los españolitos de a pie era difícilmente comprensible el que un personaje de estas características, con las graves acusaciones que sobre él iba acumulando la acción judicial, continuara en libertad. No podíamos olvidar que los “dineros de don Luís” están de forma casi total depositados en paraísos fiscales, y que, estando libre, el riesgo de fuga y de destrucción de pruebas era evidente.
Sin ánimo de revancha, si no de justicia, es más que posible que muchos ciudadanos hayan hecho el ejercicio de imaginarse a don Luís, con su melenita y sus sienes plateadas enmarcando ese rostro moreno y curtido por la práctica del esquí, vestido con el uniforme carcelario, haciendo las tareas propias de cualquier preso y paseando por el patio de Soto del Real, ante la indisimulada expectación del resto de los inquilinos del inmueble. Esa imagen, insisto, nos reconciliaba con la justicia.
Pero, ¡qué poco dura la alegría en la casa del pobre! Porque hete aquí que, solo quince días después de esta noticia, nos enteramos que un joven va a tener que ingresar en prisión para cumplir una pena de un año de cárcel por robar una gallina valorada en 5 euros, el año 2009, cuando tenía 18 años. Pero es que, para mayor vergüenza, la dichosa gallina ¡fue recuperada por la policía sana y salva!, al contrario que los millones del señor Bárcenas que siguen a buen recaudo.
¿Se imaginan ustedes la escena del encuentro entre ambos, don Luís y el “roba gallina” en el patio de la prisión?
¡Pa echarse a llorar!
Cimex lectularius
Publicado en CARRIÓN el 18.007.2013

viernes, 5 de julio de 2013

¡Cosas de bombero!

Fotografía de El Norte de Castilla

Esta Chinche nunca ha sabido la razón por la que algunos humanos utilizan esta expresión cuando alguien hace cosas ocurrentes o peregrinas, cuando la verdad es que los bomberos lo que suelen hacer es salvar vidas y bienes.

La frasecita de marras me ha venido a la memoria con motivo de la actuación que estos servidores públicos han realizado una vez más en Palencia el pasado 24 de junio, el mismo día que celebramos la fiesta de San Juan y el solsticio de verano en el hemisferio norte, en un edificio de la calle Doctor Díaz-Caneja.
De nuevo doce de nuestros convecinos, dos de ellos unos bebés de corta edad, deben su vida y conservan parte de sus viviendas gracias a la intervención del cuerpo de bomberos del Ayuntamiento de Palencia. Uno de estos vecinos declaraba a la prensa “Dos bomberos nos ayudaron a bajar por las escaleras a toda velocidad, el calor y el humo eran insoportables”.
Y, mientras la sociedad palentina agradece esta nueva actuación de nuestros bomberos, nuestros gobernantes les bajan el sueldo al igual que al resto de funcionarios. Y los representantes del más rancio neo liberalismo salen, un día sí y otro también, en los  medios de comunicación queriéndonos convencer que la salida de  la crisis se basa en adelgazar el Estado y en disminuir o privatizar los servicios públicos.
Los ciudadanos no nos podemos dejar engañar. El médico que me cura, el policía que me protege, el maestro que educa a mis hijos, el juez que imparte justicia y el bombero que me salva la vida, ¡son funcionarios públicos!
El día que la sociedad entienda que todos ellos y otros muchos servidores públicos son más importantes que un futbolista o cualquier otro famoso o famosete, habremos dado un paso muy importante.
 Cimex lectularius
Publicado en CARRIÓN el 01.07.2013

martes, 11 de junio de 2013

El túnel del tiempo

Jorge Manrique, el gran poeta paredeño del siglo XV, dejó escrito en la primera de sus cuarenta coplas dedicadas a la muerte de su padre “cómo, a nuestro parecer/cualquiera tiempo pasado/fue mejor”. Y parece ser que, casi quinientos años después, algunos personajes de nuestra más reciente historia siguen pensando lo mismo. Como el citado pensamiento no es compartido de forma general por esta Chinche, me llevé un susto de padre y muy señor mío cuando el pasado miércoles día 22 escuché al expresidente de gobierno señor Aznar responder, “Cumpliré con mi responsabilidad, mi conciencia, mi partido y mi país”, a la pregunta de la entrevistadora sobre si estaba dispuesto a volver a la política.
Aunque la respuesta es una pura ambigüedad, conociendo la capacidad de solemnizar lo obvio que caracteriza a tan insigne personaje, me puse en lo peor y me vi sumergido en el túnel del tiempo. Decía el filósofo francés Nicolas de Chamfort, que “Cuando los necios cesan en sus cargos, hayan sido ministros o latos funcionarios, conservan una altivez y una importancia ridículos” y la actitud de don José María lo confirma y ratifica de forma contundente. Por supuesto que el expresidente de gobierno tiene todo el derecho del mundo a expresar y defender sus opiniones donde y cuando quiera; tiene todo el derecho a proponerse de nuevo como candidato a presidente del gobierno e incluso, a ser Papa de Roma, ¡faltaría más! Pero, por favor, no nos lo venda como si él fuera el nuevo salvador de la patria.
Al parecer de nuestro ínclito expresidente –uno de los “jarrones chinos” de la democracia española en palabras de otro ex, Felipe González– cualquiera tiempo pasado fue mejor, y más si ese tiempo pasado era cuando él gobernaba. Poniendo esa característica cara de amenaza y superioridad propia de los déspotas y que es habitual en él, habló de sus grandes logros, entre los que destacó de forma insistente las bajadas de impuestos y los millones de empleos creados, y se arrogó sin ningún pudor el fin del terrorismo etarra.
Lo que no explicó es que sus bajadas de impuestos comenzaron a sentar las bases de la implantación en nuestro país del neo liberalismo más salvaje, y supusieron los primeros pasos en el desmantelamiento del Estado de Bienestar que tanto nos estaba costando consolidar. Tampoco explicó que los millones de puestos de trabajo que creó, lo fueron en la burbuja inmobiliaria basada en la construcción sin límites ni control de miles y miles de viviendas, y que supuso un lastre añadido cuando llegó la crisis. No nos explicó que terminó con el terrorismo mediante el original método de dejar de llamarlos terroristas y comenzar a llamarlos “Movimiento Vasco de Liberación”. En fin, ni un recuerdo a la famosa foto de las azores con George Bush y Tony Blair, ni de sus declaraciones solemnes y altisonantes –volvemos al despotismo– afirmando que “pueden estar ustedes seguro de que el régimen iraquí tiene armas de destrucción masiva”, armas que nunca se encontraron pero que metieron a España en una sangrienta guerra, en contra de las resoluciones de la ONU y en la que han muerto miles de civiles inocentes.
Por favor, señor Aznar, dedíquese a ganar dinero en los puestos de asesor de empresas multinacionales y a explicar los turbios asuntos que se desarrollaron en el PP y en su entorno familiar durante sus años de presidente, y no nos meta a los españoles en el túnel del tiempo.
Como dicen los últimos versos de Jorge Manrique, “dejónos harto consuelo/su memoria”.
Cimex lectularius

viernes, 17 de mayo de 2013

El Presidente no tiene quien le pregunte


Con el objetivo de obtener “materia” en la que picar y cumplir el compromiso quincenal con los lectores de CARRIÓN, esta Chinche, armada de paciencia y buena voluntad, se sentó delante del televisor el pasado día 8 dispuesta a escuchar la intervención de don Mariano Rajoy, nuestro querido y admirado Presidente, en el Congreso de los Diputados para explicar el Plan Nacional de Reformas y el programa de estabilidad 2013 y 2016. Muchos de ustedes pensarán que hay que tener ganas para semejante ejercicio de autoflagelación, pero de algo hay que alimentarse. Y en una comparecencia de nuestro presidente, hay comida segura.
En efecto, y para mi alivio, no tuve que esperar mucho. Después de algunas perlas literarias del calibre de “Estamos realizando la mejor política de empleo posible”, cuando la encuesta de población activa del primer trimestre del año arroja una cifra de más de 6.200.000 parados, en el folio doce de los veintidós de los que constaba su discurso, soltó: “Ya nadie me pregunta, Señorías, si vamos a pedir un rescate. ¿Por qué ya no me lo pregunta nadie? Se lo voy a explicar: no me lo pregunta nadie porque los españoles, a lo largo del año pasado, han demostrado una férrea voluntad de mejora, una capacidad de sacrificio y un empeño por cumplir sus compromisos que han despejado todas las dudas”.
Esta es “su explicación”, señor Rajoy. Pero hay otra, y mucho más sencilla, aunque también más impresentable.
¿Cuándo quiere qué le pregunten? ¿En sus comparecencias a través de una televisión, eso sí, ultramoderna y de plasma? ¿Cuándo sale corriendo por la puerta trasera del Senado al ver que los periodistas lo están esperando?
¿Acaso pretende que le pregunten cuándo sale rodeado de ayudantes, lacayos y guardaespaldas que apartan y casi atropellan a los periodistas? ¿O quizás en sus escasísimas ruedas de prensa en las que no se admiten preguntas?
Una democracia moderna y avanzada, no puede funcionar si los responsables políticos se limitan a rendir cuentas cada cuatro años durante los procesos electorales. Tienen la obligación moral y política de hacerlo día a día. Y para eso están, además del Parlamento, la prensa y los medios de comunicación social.
El pasado 3 de mayo se conmemoró el “Día Mundial de la Libertad de Prensa”. Si en un país como el nuestro que pretende ser una democracia, los periodistas no pueden ejercer su labor de informar verazmente sobre lo que opinan, hacen y deciden los gobernantes; si no pueden hacerlos las preguntas que están en la mente y en la boca de una inmensa mayoría de ciudadanos, la democracia del mismo es más bien una pseudodemocracia.
Lo que esta Chinche no entiende es como los medios de comunicación, al menos aquellos que pretenden no ser meras correas de transmisión del dirigente político de turno, no se niegan a asistir a semejantes sucedáneos de rueda de prensa.
Señor Rajoy, si quiere que le puedan preguntar por el rescate, o por lo que en cada momento sea noticia, convoque verdaderas ruedas de prensa y dé respuesta a las preguntas que los ciudadanos están esperando, y los periodistas tienen la obligación de hacer.
 Cimex lectularius
Publicado en CARRIÓN el 17.05.2013

jueves, 2 de mayo de 2013

El ‘Vanesagate’


Andaba esta Chinche buscando dónde picar para conseguir su aportación regular de nutrientes, al igual que hacen por instinto de supervivencia todos los seres vivos que pueblan este planeta, cuando ante sus ansiosos ojos apareció lo que en principio parecía una jugosa presa: Vanesa Guzón, la concejala de Juventud, Infancia, Familia y Mujer del ayuntamiento palentino, aparecía como beneficiaria de la ayuda de 400 euros del Plan Prepara establecido para los parados de larga duración que han agotado sus prestaciones por desempleo y que no perciben ingresos de ningún tipo.
El tema no parecía tener mucha chicha en principio, pues esta Chinche, y cualquier persona con dos dedos de frente y un poco de sentido común, podían ver con claridad que el tema se resolvería con suma facilidad. Con devolver las cantidades percibidas y pedir las correspondientes disculpas, tal y como ahora se ha puesto de moda en nuestro país -me he equivocado, pido perdón, y no lo volveré a hacer- el asunto podría haber quedado resuelto.
Pero hete aquí que, para sorpresa de algunos, cabreo de otros y alegría de los restantes, nuestra protagonista, no solo no pide perdón y devuelve las cantidades cobradas irregularmente, sino que saca pecho y convoca una rueda de prensa en la que arremete contra tirios y troyanos, se pone chula y adjudica todas las culpas a los funcionarios o funcionarias que le han tramitado el correspondiente expediente.
Como era de esperar, los sindicatos de funcionarios primero, y la oposición municipal después, se lanzaron en plancha a por la presa ¡Así se las ponían a Fernando VII!
Para continuar engordando el vanesagate, la directora de la oficina del Servicio Público de Empleo, sacó una nota en la que defendía a sus funcionarios y aclaraba que la Concejala palentina había firmado una declaración en la que manifestaba no percibir remuneración ninguna, lo que la haría beneficiaria de la ayuda; pero que al haber comprobado que esto no era cierto, pues percibe las dietas por asistencia a pleno y comisiones del Ayuntamiento, se la denegaría la misma y tendría que devolver las cantidades percibidas.
Aquí parecía haber terminado el tema, y esta Chinche pensó que ya no quedaba mucho más en lo que picar, salvo las lógicas protestas de la oposición y poco más.
Pero, demostrando una vez más que la condición humana es imprevisible y que el principio de la incompetencia de Peter, “en una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia: la nata sube hasta cortarse”, se cumple casi siempre, no se sabe muy bien qué dirigente de las Nuevas Generaciones del PP en Palencia, tuvo la genial idea de organizar un apasionado e incondicional apoyo a su correligionaria en el Pleno del consistorio palentino. Así que, ni cortos ni perezosos, los jóvenes cachorros de político, recibieron a la concejala entre aplausos, y esta realizó una entrada en escena digna de los mejores diestros del toreo en su paseíllo.
Ahora bien, como también era de prever, el pleno se calentó con la inestimable ayuda del padre y del novio de la susodicha, y terminó como el rosario de la aurora, a garrotazos.
Resumiendo y para terminar, el Ayuntamiento palentino ha protagonizado, casi treinta años después del asunto del concejal secuestrado, otro episodio vergonzoso que ahondará más, si esto es posible, el abismo que se está abriendo entre la ciudadanía y sus responsables políticos.
Publicado en CARRIÓN el 02.05.2013

sábado, 20 de abril de 2013

El día de las alabanzas


Líbreme Dios del día de las alabanzas. Con este dicho popular se refería siempre mi padre a ese fatídico e inevitable día en el que todo el mundo parece olvidar nuestras maldades y defectos, y se dedica solamente a recordar y destacar nuestras virtudes y bondades; es decir, el día de nuestra muerte.
Viene esto a colación del fallecimiento de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, que ejerció dicho cargo entre 1979 y 1990, y que se ha producido justo veinticuatro horas antes del día en que escribo esta columna quincenal.
Vaya por delante que esta Chinche jamás se alegra de la muerte de ningún humano, ni de ningún otro ser vivo de sangre caliente, aunque solo sea porque son mi fuente natural de alimentación. Pero es que la mayoría de los medios de comunicación y de las personas que han hablado a propósito de su fallecimiento, desde mi humilde punto de vista, se han pasado con las alabanzas, y han olvidado muchos de los aspectos que conformaron la acción política de esta señora, que Dios tenga en su gloria.
A la hora de su muerte, parece que nos hemos olvidado que, ya siendo ministra de educación, comenzó a dar pistas de su concepto sobre el papel del estado con una medida aparentemente menor pero muy significativa: suprimió el vaso de leche que tradicionalmente se daba a los escolares de los centros estatales británicos.
Esa medida no fue más que una mera indicación de por dónde iban a ir sus políticas, y cuál era la ideología que las guiaba: la liquidación del estado y de la solidaridad social. Durante su mandato se privatizaron grandes empresas públicas de los sectores del gas, la electricidad, la telefonía, los ferrocarriles, etc. Acometió la restructuración de sectores como la siderurgia y la minería, reduciendo los subsidios, cerrando empresas y aprobando despidos que se tradujeron en más del cincuenta por ciento de desempleados en dichos sectores.
Nuestra hoy alabada lady Thatcher, se ganó a pulso el sobrenombre de “Dama de Hierro” en su empeño por la liquidación del hasta entonces potente movimiento sindical británico, en la batalla que supuso la más larga huelga de la historia del Reino Unido, la huelga de mineros que, entre 1984 y 1985, dividió a comunidades y familias hasta que los trabajadores agotaron la resistencia y se vieron forzados a arrojar la toalla.
Lady Margaret desconfiaba de forma total y absoluta de los poderes locales, –¿les suena a ustedes de algo en nuestro momento actual?– a los que convirtió en uno de sus caballos de batalla para reducir el gasto público, intentando imponer limitaciones a sus presupuestos. Esta pelea, que al final fue la causa de su derrota electoral, tuvo su máximo exponente en un impuesto municipal, el Poll Tax, que obligaba a todos los ciudadanos a contribuir por igual e independientemente de su nivel de ingresos, bajo pena de verse despojados del derecho de voto si no lo cumplimentaban.
Y no podemos olvidar que nuestra protagonista de hoy, fue la que declaró la guerra de las Malvinas contra Argentina para asegurarse la reelección en dos ocasiones, contra el criterio más razonable y sensato de sus propios ministros de Defensa y de Asuntos Exteriores. Cuando en el transcurso de esta guerra, el submarino nuclear británico HMS Conqueror hundió al crucero argentino General Belgrano, la señora Thatcher despachó el asunto de forma tajante: “Había órdenes de hundirlo y fue hundido”.
Seguro que también hizo cosas buenas, pero esas ya han sido aireadas suficientemente estos días. Descanse en paz.
Publicado en CARRIÓN el 16.04.2013