La Chinche

En este blog se publicarán, con posterioridad a la publicación de la edición en papel, los contenidos de la columna que con el mismo nombre de La Chinche, aparecen quincenalmente en el periódico CARRIÓN.
Conocido vulgarmente como "chinche de las camas", y cuyo nombre científico es Cimex lectularius, la chinche es un insecto picador que se alimenta con la sangre de animales homeotermos (de sangre caliente). Su picadura no puede ser sentida inmediatamente por sus víctimas gracias a los anestésico y anticoagulantes que su saliva contiene. Solo horas después de la picadura comienzan a sentirse sus efectos.
Como la chinche, pretendemos picar sin que se sienta, en la política castellana y leonesa, palentina y española.

domingo, 17 de febrero de 2013

Vergüenza ajena


Según el “Diccionario de uso del español” de María Moliner, sentir vergüenza ajena es la que uno siente por algo que otro hace o dice. Pues bien, a pesar de que esta Chinche no sea humana, eso precisamente es lo que está sintiendo en estos días ante el cúmulo de despropósitos que están cometiendo nuestros gobernantes y dirigentes políticos.
La publicación en distintos medios de comunicación, en esta ocasión sin distinciones de ubicación política de los mismos, de los famosos “papeles de Bárcenas”, en referencia a Luis Bárcenas que fue durante unos cuantos años gerente del Partido Popular hasta que resultó imputado en el “caso Gürtel”, ha provocado tal terremoto político en nuestro país y en el extranjero que ha dejado descolocados y bastante groguis a muchos de los miembros del Gobierno y a unos cuantos dirigentes del PP. Una ya no sabe si es por esta razón, o porque son bastante menos listos de lo que nos habían hecho creer, lo cierto es que la sarta de estupideces e incongruencias que los mismos llevan soltando por radios, televisiones y periódicos, está alcanzando proporciones inimaginables entre hombres y mujeres que pretenden ser los que saquen a esta país de la crisis económica y sistémica en la que se encuentra.
La señora Ministra de “recortes sanitarios”, doña Ana Mato, que nos quiere hacer tragar con ruedas de molino, pretendiendo que nos creamos que ella no tenía ni idea de que su marido tenía un Jaguar en el garaje, o que no sabía quién pagaba las fiestas de sus hijos. Los presuntos “retirados” de la primera línea política, José María Aznar y Esperanza Aguirre, que nos vienen ahora como paladines de la “regeneración política”, como si ellos no hubieran estado durante años al frente del Partido y del Gobierno. O el secretario de Organización del PP, don Carlos Floriano, que nos pretende convencer que no han despedido del partido a Jesús Sepúlveda, no se sabe si marido o ex marido de Ana Mato, que tuvo que dimitir como alcalde de Pozuelo al ser imputado en el caso Gürtel, porque lo “ampara el estatuto de los trabajadores”, olvidando que han sido precisamente ellos los que con su reforma laboral han dejado en agua de borrajas la validez del mismo, como muy bien conocen por experiencia propia el resto de los trabajadores de este país. Etc., etc.
Pero donde el ridículo, y por lo tanto la vergüenza ajena ha alcanzado el máximo nivel, ha sido con don Mariano Rajoy, presidente del Gobierno y del Partido. Tras inventar la “comparecencia virtual” ante la prensa española, se nos larga a Alemania, y en compañía de “gracias Ángela”, al ser preguntado por los “papeles de Bárcenas”, declara ante la prensa de medio mundo: “Reitero lo que dije el sábado. Todo lo que se refiere a mí y a mis compañeros de partido no es cierto. Salvo alguna cosa que es lo que han publicado algunos medios de comunicación. Dicho de otra manera es total y absolutamente falso” ¡A esta Chinche le gustaría muchísimo saber cómo el pobre o la pobre intérprete tradujo al alemán semejante disparate! Desde luego, la cara de la señora Merkel era digna del mejor jugador de póker.
Cree esta Chinche que ante semejante espectáculo, pobre remedo de una película de los Hermanos Marx, al cabreo e indignación que han acumulado durante este último año los españoles, se ha añadido una terrible sensación de vergüenza ajena.
Y luego nos vendrán con la importancia de la “marca España”, y con que nos debemos sentir orgullosos de ser españoles ¡Y un jamón con chorreras!
Cimex lectularius
Publicado en CARRIÓN el 14.02.13

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